EMDr

EMDR son las siglas en inglés de Reprocesamiento y Desensibilización a través de Movimientos Oculares (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) . Así es como su creadora, la doctora Francine Shapiro lo denominó en sus inicios (1987) cuando lo utilizó para tratar a personas con estrés postraumático. Desde entonces la terapia EMDR está en revisión y mejora permanente. La investigación avala la efectividad y la permanencia de los cambios que proporciona EMDR. 

 

Psicoterapia Sensoriomotriz

La Psicoterapia Sensoriomotriz (Sensorimotor Psychotherapy) se basa en el hecho de que cuerpo, mente y espiritualidad participan como un todo en la vivencia de cualquier experiencia. La mente recuerda, pero el recuerdo mental, no siempre es fiable, pues se reconstruye una y otra vez, influenciado por el transcurso del tiempo y la propia visión del mundo y de uno mismo. Acorde con los estudios neurobiológicos más recientes, sabemos que es el cuerpo el que guarda el verdadero registro de las experiencias vividas. 

Toda persona ha experimentado o intuido de alguna manera que los acontecimientos del pasado nos afectan en el presente. Este hecho, en casos de agotamiento extremos del organismo, puede llevarnos a la desesperanza y a la creencia de que el futuro va a ser oscuro, falto de interés, demasiado difícil.

Esta terapia tiene una marcada orientación corporal, y fue desarrollada por la doctora Pat Ogden, tras constatar repetidamente, que no es posible la resolución del conflicto psicológico sin la participación del cuerpo.

Además esta afectación psicológica, puede tener su expresión en el cuerpo, ya sea en forma de síntoma físico, o en forma de bloqueos o excesos en la conducta. Explicado de manera sencilla, podríamos decir que esto sucede porque experiencias difíciles del pasado han sido procesadas y almacenadas en nuestro cuerpo y nuestra mente de manera insuficiente o defectuosa. Cuando eso sucede, el recuerdo de esas experiencias nos afecta en distinto grado a lo largo de la vida mientras no sean procesadas. Creemos, y comprobamos en nuestro trabajo diario, que los recuerdos no asimilados por la mente y por el cuerpo, pueden desequilibran nuestra salud, nuestras relaciones con otras personas y nuestra forma de estar en el mundo.  Los recuerdos que no han sido adecuadamente procesados por nuestro sistema límbico y el conjunto de nuestro ser, pueden producir y mantener varios tipos de problemas psicológicos y físicos: ansiedad, fobias, pánico, depresión, rabia, conducta agresiva o pasiva, falta de confianza personal, problemas de sueño, dolor, y otros muchos problemas.

 

A través de un estado de Conciencia Plena (Mindfulness), se accede a información a la cual no se puede acceder en un estado de conciencia ordinaria, donde la participación del cuerpo en el recuerdo no está presente o no lo está de manera consciente.

La conciencia plena, en psicoterapia sensoriomotriz, no es solo una técnica para acceder a la información con la que se necesita trabajar, es una actitud, un estado necesario también en el terapeuta, sin el cual la psicoterapia sensoriomotriz no funciona. Junto a los principios de no-violencia, integración mente-cuerpo, unidad y organicidad, la consciencia plena es uno de los principios fundamentales que rigen cualquier intervención de la psicoterapia sensoriomotriz. Dichos principios son la base del Método Hakomi, una psicoterapia desarrollada por Ron Kurtz. Además la psicoterapia sensoriomotriz, se inspira en terapias corporales, y basa su modelo en la neurociencia, así como en la teoría del apego y en enfoques cognitivos.

La psicoterapia sensoriomotriz es en definitiva una terapia que utiliza la palabra, pero no es una terapia verbal, sino experiencial, transpersonal y corporal.

EMDR y la terapia sensoriomotriz se basan en la capacidad natural del cerebro para procesar adecuadamente la información relacionada con cualquier experiencia vital. A veces,  esta capacidad queda bloqueada o interrumpida en relación a determinados sucesos estresantes que desbordan o colapsan el funcionamiento natural del sistema nervioso.  Esto puede suceder o bien porque la situación ocurre de manera inesperada (un accidente, una violación o cualquier tipo de agresión, una catástrofe, la pérdida súbita de un ser querido), o bien porque evolutivamente no se está preparado para encajar, para asimilar y metabolizar determinadas experiencias, como por ejemplo, situaciones difíciles y cotidianas en la infancia: problemas de diversa índole en la familia, enfermedades en la infancia, intervenciones quirúrgicas, acoso escolar, y un sinfín de situaciones propias de la vida que pueden ser difíciles de superar. En Límbic Salud somos psicólogos expertos en EMDR y terapia sensoriomotriz.